
Figurita de mujer tumbada, modelada en barro rojo. Aunque anatómicamente tiene unas proporciones bastante correctas, se ha simplificado hasta un grado de iconicidad bajo, haciendo muy interesantes los perfiles si nos abstraemos de la figura humana, recordando a algunas de las piezas más realistas de Henry Moore, especialmente en la visión frontal, con el hueco del brazo y la curvatura de la cintura.

