
Platitos con incrustación y el borde levantado a pellizco. Para hacerlo se recortó la base de PM, y en otras planchas de rojo y mimbre, se colocó una plantilla con el dibujo de las hojas. Estas planchas deben ser muy finas para que no se deformen mucho al pasarlas a la pieza final; para ello se recortan, se colocan sobre la base, y se pasa el rodillo con una tela protegiendo para que no se manchen los distintos barros. Una vez incrustados se marcaron los nervios por incisión con un punzón y se levantó el borde a pellizco. Tras el bizcocho se esmaltaron a volcado con transparente.

